La pasión por el contenido audiovisual en la superficie más grande y con la mayor calidad posible, está motivando un incremento de ventas de dispositivos como televisiones gigantes y proyectores de cine. En realidad, muchos usuarios deciden entre ambas cosas, escogiendo las primeras por considerar que es lo tradicional y lo más económico. Sin embargo, la realidad puede no ser como se piensa. Por esa razón, hemos querido resumirte a continuación qué diferencias hay entre ambos, con el fin de que escojas realmente lo que más te va a permitir disfrutar del cine en casa.

El verdadero tamaño de pantalla

El tamaño de la pantalla en la que se va a disfrutar de una película, una serie, un videojuego o cualquier contenido audiovisual, se ha convertido finalmente en un factor decisivo de venta, gracias a que la distancia ya no es un problema. Y no lo es en ninguno de los dos casos de productos.

La alta resolución de imágenes en las televisiones actuales y la calidad y también resolución de los proyectores de tiro corto, permiten que con apenas unos centímetros disfrutemos igualmente de un contenido audiovisual en pantallas insospechadas hace sólo unos años. Sin embargo, sí existen limitaciones.

Las televisiones más grandes no superan las 100″ y la mayoría se enmarca en márgenes de entre 30″ y 50″. En el caso de los proyectores, las 100″ es un mínimo estándar. Casi todos los modelos permiten alcanzar hasta 300″, sin perder ni un ápice de calidad. Por descontado, se requiere contar con el espacio adecuado para alcanzar estas dimensiones.

¿Cuánto cuesta una televisión o reproductor de alta calidad?

Acometer la compra de un proyector de cine es paradójico, dado que muchos usuarios creen que son demasiado caros, cuando la relación de calidad precio con una televisión es mucho mayor.

Para contar con una televisión de alta calidad, 4K con compatibilidad HDR, modalidad de visionado en 3D, etc. y de grandes dimensiones, los 1.000 euros son casi imprescindibles. En el caso del proyector de cine, con apenas 400 euros es posible encontrar uno de gran potencia y alta calidad.

¿Qué ofrece mayor calidad?

Si contamos con suficiente presupuesto y espacio, probablemente la cuestión de calidad de imagen sea el factor decisivo en la compra final, pese a que insistimos en que son productos complementarios que pueden coexistir en un mismo espacio.

La mejor calidad de imagen, hablando en términos de innovación, la ofrece las televisiones. En ellas se aplica cualquier novedad gracias a que es posible trabajar sobre su pantalla.

Los proyectores, pese a que actualmente alcanzan calidad Full HD y 4K, así como 3D y una nitidez y profundidad de imagen increíble, en realidad son adaptaciones de una tecnología ya disfrutada previamente en las televisiones. Por tanto, si se desea adquirir la última innovación en calidad de imagen, las televisiones representan la mejor opción.

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