practicar submarinismo

Al pensar en drones, automáticamente pensamos en maquinitas volando por el aire, haciendo piruetas y grabando unas imágenes de alucine. Pocas veces, más bien nunca, pensamos que estos mismos aparatos también surcan nuestros mares en busca, por ejemplo, de grandes tesoros. Los drones submarinos se han destapado como una tecnología de lo más asombrosa, aunque lo asombroso es que, tal y como veremos en el post de hoy, a día de hoy podríamos adquirirlos sin ningún problema. Han dejado de ser deuso exclusivo de investigadores y grandes productoras de cine, ¡y la verdad es que dan para pensárselo!

¿Cómo funciona un dron submarino?

Al igual que los que se utilizan para volar, los drones submarinos también tienen varias hélices con las que poder impulsarse. La diferencia es que, en vez de con flujos de aire, gestiona flujos hídricos, pero por lo demás el funcionamiento básico es muy similar.  Por norma general, los hay de dos tipos.

  • USV, diseñador para deslizarse por la superficie del agua.
  • ROV, capaces perfectamente de sumergirse y mostrarnos los maravillosos y desconocidos fondos marinos.

Su naturaleza requiere de un cuidado más especial a la hora de fabricarlos. Para empezar, como es obvio, sus materiales deben ser completamente impermeables. Además, deben resistir bien la presión que hay a ciertas profundidades debido al peso de toda la columna de agua que tengan encima. Y eso por no hablar de la corrosión que genera el salitre. Esto hace que un modelo básico sea mucho menos económico que su equivalente aéreo, pero qué queréis que os digamos… los resultados que se obtienen con ellos bien merecen un desembolso así.

Evolución de los drones submarinos

Como ocurre con mucha de la tecnología que termina llegando a nuestras manos, los drones submarinos comenzaron teniendo una aplicación militar. Los primeros surgieron allá por la década de 1950, y su objetivo no era otro que el de eliminar objetivos enemigos sin provocar bajas propias. Poco después, uno de estos ingenios recuperaba una bomba nuclear extraviada por el ejército norteamericano nada menos que en las costas andaluzas. Exacto, la del bañito en la playa de don Manuel Fraga, que en paz descanse. Esto hizo que comenzasen a vérseles aplicaciones más allá de lo bélico.

Labores de salvamento bajo el agua, investigación, entretenimiento… poco a poco se les fue dando más y más uso, pero no dejaba de ser una tecnología inalcanzable para el usuario de a pie, demasiado cara para un bolsillo particular. Como recordaremos, un robot submarino fue el que terminó encontrando los restos del mítico Titanic. A día de hoy, los drones submarinos siguen siendo un capricho para nosotros, pero uno mucho más asumible por nuestra economía. Si nos gastamos más de 1.000 euros en un smartphone… ¿por qué no hacerlo para cumplir el sueño de explorar los fondos marinos? ¡Os aseguramos que las imágenes que recopiléis serán de auténtico alucine!

Los mejores drones submarinos

Cuando hablamos de drones submarinos, tenemos que recoger modelos de varios precios. Desde unos que podríamos comprar mañana mismo hasta otros para los que tendríamos que ahorrar unos cuantos meses. Eso sí, cada uno de ellos merece el precio que cuesta, todo dependerá del uso que queramos darle.

Fifish V6

Esta auténtica maravilla de la técnica, una de las últimas maravillas de la empresa QYSEA, es una verdadera gozada. Rotaciones que no se podían hacer con anteriores modelos, giros vertiginosos… se mueve, nunca mejor dicho, como pez en el agua. La culpa la tienen 6 propulsores que le hacen danzar en el líquido elemento como si fuese la mismísima sirena Ariel. Su distribución irregular en los laterales permite al dron submarino Fifish V6 realizar piruetas dignas del mejor acróbata circense. ¿Que qué podemos hacer con él? ¡Veámoslo!

  • Compartir vídeo en streaming en redes sociales en vivo y en directo.
  • Su cámara 4K es de alucine, y su facilidad para tomar escenas a cámara lenta nos atreveríamos a decir que incluso asusta.
  • Sus dos faros, de 2.000 lúmenes cada uno, iluminan el fondo marino más oscuro.

Sin duda alguna, un robot submarino muy a tener en cuenta para nuestras incursiones ‘bajo del mar’. Está disponible en Amazon por algo menos de 1900€.

iBubble

Aunque puede manejarse de forma manual ,el dron submarino iBubble también tiene un modo de navegación autónoma. Esto es, marcamos al buzo al que queremos que siga, y se dedica a mantenerlo en plano todo el tiempo que queramos. Y ojo, no en un plano cualquiera. Sus 7 motores hacen que sea una de las máquinas que mejor estabilidad mantienen en el agua a pesar de las mareas. Por si todo esto fuese poco, puede sumergirse hasta una distancia de 60 metros, lo cual es una burrada por las presiones que empiezan a manejarse a esas profundidades.

  • Su batería, de una hora, es extraíble para poder utilizar tantas como queramos en una misma jornada.
  • Sus 7 motores le permiten 6 grados de inclinación y movilidad, lo que es muy de agradecer en nuestras grabaciones.
  • El hecho de no llevar cámara integrada hace que pueda salir algo más económico que el Fifish V6, a partir de los 1300 euros. Es compatible prácticamente con todas las cámaras de acción más punteras.

OpenROV

OpenROV nació con una idea muy clara: quería ser un dron submarino barato que hiciese las expediciones submarinas algo más asequibles. Y vaya si lo consiguió. Por alrededor de 1.000 euros tenemos un ‘pez dron’ con cámara incluida que hace maravillas si nos atenemos a su relación calidad/precio. El OpenROV es un robot submarino de código abierto cuyo objetivo siempre ha sido que todo el que quiera pueda obtener imágenes del fondo marino, y eso es muy de agradecer.

  • Puede sumergirse hasta los 100 metros sin problema.
  • Faros potentes para poder ser utilizado con total garantía en inmersiones nocturnas.
  • Pesa apenas 3 kilos y es pequeñito, por lo que podemos llevárnoslo de vacaciones incluso a bordo de la cabina del avión.
  • Su batería nos da para cerca de 3 horas de autonomía bajo el agua.

PowerRay

Una vuelta de tuerca al mundo de los drones submarinos, ¿por qué utilizarlos únicamente para grabar e investigar? Hay una comunidad enorme de pescadores que estaría dispuesta a pagar por uno de estos aparatos adaptados a su hobby… ¡y lo están haciendo! El PowerRay integra una cámara 4K, tiene autonomía para 4 horas y puede sumergirse hasta los 40 metros. Eso sí, si tuviésemos que destacar algunas de sus opciones, sin duda serían estas:

  • Puede utilizarse junto con nuestro smartphone o unas gafas especiales para ver en tiempo real lo que él está viendo.
  • Sónar equipado para localizar bancos de peces.
  • Anzuelo para pescar in situ, en el fondo, ¡esa dichosa pieza ya no se nos volverá a escapar! Entre otras cosas, por su vertiginosa velocidad de 2 metros por segundo.
  • Todo ello, desde algo más de 400€ en un precio que va encareciéndose conforme vamos añadiéndole extras, ¡otro dron submarino barato muy a tener en cuenta!

 

Como veis, por falta de opciones no será. Y nosotros pensando que los únicos drones que había eran los que volaban… ¡hay todo un mundo por descubrir ahí fuera!

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