impresión en 3d

Las impresoras 3D se están convirtiendo en una opción muy habitual en las empresas y hogares, ya que nos permiten replicar cualquier objeto a partir de un archivo. Las opciones son ilimitadas y ya están mostrado su efectividad en algunos campos como la medicina o la arquitectura.

Si te interesa este tema, en la entrada de hoy vamos a hablar de las impresoras 3D. Veremos cómo funcionan, los tipos más frecuentes que podemos encontrar y los mejores modelos que hay disponibles en el mercado. ¡Comenzamos!

Cómo funciona una impresora 3D

Como hemos comentado, las impresoras 3D son capaces de crear un modelo físico mediante un diseño. Aunque en los últimos tiempos también disponemos de escáneres 3D, que escanean cualquier objeto para reproducirlo con exactitud. En cualquier caso, estos dispositivos imprimen capa a capa el modelo utilizando distintos materiales. Como por ejemplo los termoplásticos, nylon o metal.

Los materiales termoplásticos son los más frecuentes, ya que se calientan rápidamente y son muy fáciles de moldear. Entre ellos, podemos destacar el PLA, ABS, HIPS, FilaFlex y otros filamentos que cuentan con madera y goma. El ABS se caracteriza por su fuerza y resistencia, estando presente en electrodomésticos inteligentes y las propias piezas de LEGO. Mientras que el PLA está formado por un compuesto natural derivado del almidón de maíz, por lo que los objetos creados no contaminan y son totalmente biodegradables.

Las posibilidades son prácticamente infinitas. En medicina ha propiciado la aparición de prótesis avanzadas, injertos de piel o tratamientos específicos para la epilepsia. Y el futuro es mucho más atractivo, ya que se espera que podamos reproducir órganos con ayuda de células madre. También es muy importante para la industria automotriz, ya que permite crear nuevos prototipos rápidamente para su análisis. Y cuando conquistemos el espacio, las piezas de nuestras naves estarán construidas casi exclusivamente por impresoras 3D.

Tipos de impresoras 3D

A continuación, vamos a ver los tipos de impresoras 3D que existen en la actualidad.

Impresoras 3D de filamento (FDM)

También conocidas como FDM, las impresoras 3D con filamento son la opción más popular en 2020 por sus bajos costes de materiales e impresión. Estos dispositivos fueron creados por la empresa Stratasys, que tuvo la exclusividad hasta 2004. De hecho, fue la liberación de esta tecnología lo que ha permitido la difusión de las impresoras 3D a nivel profesional y doméstico.

Además de ser la opción más económica de todas, su funcionamiento es muy sencillo y en Internet existe un montón de información para solucionar cualquier problema que tengamos. Por lo que suele ser un modelo muy recomendable para todos aquellos usuarios que se acercan por primera vez al mundo de la impresión tridimensional.

Impresoras 3D de estereolitografía (SLA)

Las impresoras SLA o de estereolitografía son las primeras que se diseñaron y destacan por ser equipos muy potentes y versátiles. Utilizan un tipo especial de resina fotopolimérica y se aplica un rayo láser ultravioleta para formar las capas del objeto. La principal diferencia con las impresoras de filamento es que los acabados son excepcionales, por lo que no tendremos que procesar la pieza después de crearla.

Sin embargo, es necesario curar y lavar las piezas para que se endurezcan, por lo que necesitaremos una estación de curado y lavado. Otro inconveniente es que la resina tiene un olor muy fuerte y mancha bastante, así que tendremos que tomar todas las medidas de precaución necesarias. Las impresoras 3D de estereolitografía son muy frecuentes en la industria dental, ya que el material que usa es totalmente biocompatible, se puede esterilizar, y resiste elevadas temperaturas.

Impresoras 3D de resina (DLP)

Esta tecnología es muy parecida al SLA que acabamos de ver, ya que también utiliza resina como material de impresión. Pero en lugar de un haz de luz ultravioleta, realiza su trabajo con ayuda de un proyector LED. Son muy habituales en entornos domésticos debido a su bajo precio. Además, el proceso de curado y lavado se lleva a cabo fácilmente a través de una app en el teléfono móvil, por lo que son mucho más fáciles de manejar para los usuarios.

El acabado es en general muy bueno, con distintos tipos de resinas que nos permiten imprimir diseños complicados en poco tiempo. Estos aparatos están especializados en el sector de la joyería, maquetas en 3D y otras piezas pequeñas, no siendo muy recomendables si queremos crear elementos más grandes.

Impresoras 3D de polvo (SLS)

Las impresoras SLS funcionan mediante un láser que funde las partículas del polvo para unirlas entre ellas. Los materiales más frecuentes son los derivados de la poliamida, aunque también se puede usar el nylon sin problemas. La gran ventaja es que las piezas son muy sólidas y resistentes, por lo que suponen la elección perfecta para crear todo tipo de prototipos y diseños intrincados. Además, tienen muy pocos fallos y aprovechan al máximo el material disponible.

¿Desventajas? Al contrario que la resina, apenas hay colores disponibles, por lo que en la mayoría de las ocasiones tendremos que usar el blanco. La tecnología SLS está destinada a trabajos profesionales, por lo que estos equipos suelen ser más caros. Y por último, el acabado es algo poroso y necesitará pulirse en la fase de postprocesado.

Las mejores impresoras 3D

Y acabamos la entrada de hoy con algunas de las mejores impresoras 3D que podemos encontrar en el mercado.

Creality Ender 3 Pro

impresora 3d

Creality Ender 3 Pro es una versión mejorada del Creality Ender 3, modelo que se ha convertido en un superventas en los últimos años. Incluye un sistema de tuercas de nivelación preciso y fácil de manejar, una fuente de alimentación más potente y una plataforma magnética autoadhesiva que sustituye al papel con pegamento tradicional. ¿El resultado? Evitaremos los principales errores de la impresión y ahorraremos una gran cantidad de dinero en materiales y electricidad. En Amazon la puedes encontrar por 257,99 euros.

Athorbot Brother

Athorbot Brother está especialmente recomendada a los usuarios sin experiencia, ya que viene de fábrica prácticamente montada y en cuestión de minutos podremos estar disfrutando de las funciones de la impresora 3D. Destaca por una amplia superficie de impresión y su capacidad para usar distintos materiales con excelentes resultados. ¿Su precio? En torno a los 500 euros. Algo más elevado que otros modelos de características similares, aunque se puede actualizar a doble extrusor y soporta sin problemas elevados volúmenes de producción.

BQ Witbox 2

¿Estás buscando una impresora 3D para uso profesional? BQ Witbox 2 es uno de los equipos más fiables que existen en la actualidad. Cuenta con una enorme velocidad, soporta todo tipo de resoluciones y funciona como el primer día después de haber realizado cientos de impresiones. Está equipada con un extrusor exclusivo denominado Double Drive Gear, que nos permite imprimir en distintos materiales como la madera, el corcho, metal y filamentos flexibles. BQ Witbox 2 tiene un precio de 1.369,90 euros

Geeetech Pro B

Si los modelos anteriores se escapan por completo a tu presupuesto, Geeetech Pro B es una de las alternativas más económicas que tenemos en 2020. Viene en un kit de montaje, por lo que la instalación nos tomará unas cuantas horas. ¡No te preocupes! Ya que en Internet hay un montón de vídeos explicativos que hacen la tarea muy sencilla. También es compatible con la mayoría de materiales de impresión 3D del mercado y cuenta con una de las comunidades de usuarios más activas. Geeetech Pro B se puede conseguir por 169 euros.

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